La abstracción simbólica de Valdettaro tiene un carácter matérico, emplea la espátula y el pincel seco sobre una superficie oscura, interviniendo algunas veces sobre planteamientos anteriores, generando una textura visual rugosa y pétrea, integrada por líneas que marcan el ritmo de la construcción. Enfrenta cada cuadro alla prima, sin boceto previo, construyendo en el proceso la dirección y composición de la obra.
Su soporte habitual es el lienzo en la técnica del óleo sobre formatos medianos.
Siendo daltónico, utiliza una paleta de colores relativamente limitada o restringida, lo que le permite tener un mayor control sobre ella.
El resultado es una pintura cargada de simbología, un cuerpo de obra sólido de composiciones equilibradas y dinámicas.

